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A por ellos, oé...

Cómo extraño España. Hace más de tres años que me fuí, y sin embargo todavía pienso en su clima, sus ciudades y, por sobre todas las cosas, su gente. Nunca voy a olvidar aquellos dos años de mi vida que pasé en Mérida, la capital extremeña, que llegué a sentir como mía tanto como cualquier extremeño más. Para ilustrar mejor la amabilidad de estas personas, basta decir que, al mes de haber llegado yo a dicha ciudad, salí por primera vez de bares y solo me bastó entrar a un lugar, pedir mi primera cerveza y decir mi primer "hola" a un grupo de individuos, para que éstos me adoptaran como propios y así mantener una amistad que al día de hoy perdura.

Irse a Mérida, como me fui yo, viniendo de una metrópolis de más de 13 millones de habitantes, e instalarme en una pequeña ciudad de 50 mil, era riesgoso. Caí con todo mi sudaquismo en una mochila y me encontré con una cultura muy, pero muy similar a la mía, pero alegre, feliz de vivir la vida y abierta a todo aquel que quisiera adoptarla.

Siendo totalmente sincero, pensé en quedarme allí para siempre, mandar a la mierda mi Universidad, mis cien barrios porteños; abandonar el tango y bailar la jota extremeña. Pero lamentablemente, un día mis planes se fueron a la mierda. Allí, a comienzos del año 2006, abro el diario y leo lo siguiente:

Lista de convocados por USA para el Mundial FIBA 2006

LeBron James, Dwyane Wade, Carmelo Anthony, Shane Battier, Brad Miller, Dwight Howard, Chris Bosh, Elton Brand, Antawn Jamison, Kirk Hinrich, Chris Paul, Joe Johnson.

Recuerdo haber leído esa lista dos, tres veces, tal vez más. No lo podía creer. "Estos tipos son unos pelotudos" me dije. "No llevan ningún base como la gente". Acto seguido miré por la ventana, hacia la hermosa vista al Río Guadiana que se apreciaba desde mi departamento. Giré la cabeza, y al fondo estaba la habitación. Me dirigí hacia ahí y, con un agujero en el corazón y los ojos llenos de lágrimas, empecé a armar la valija.

Para el que no sabe mucho de basquet, le explico: en los torneos internacionales FIBA, lo más importante es el base, el armador, mientras que en la NBA predomina más el juego interior. Al llevar bases morfones, Estados Unidos estaba sepultando su chance de medalla. No por nada el denominador común de los dos únicos primeros puestos de dicho país en la década es Jason Kidd, un armador de pura cepa.

¿Y por qué es importante esto? Como comenté antes, en Extremadura fui adoptado como un hijo más. También comenté que su cultura es muy similar a la argentina, pero sin sus vicios típicos. Y así como está el chiste de que un uruguayo es un argentino que nunca fue a París, bien puede decirse que un español es un argentino que nunca ganó un Mundial. Pues bien: la mera y sola razón de la bondad española radica en su fracaso deportivo.

Sin embargo, esa bondad, el Ser Español, se fue viniendo a pique de a poco. Las señales eran evidentes: Alonso ganando carreras, Nadal sacándose los calzones del orto en la cara de Federer, Grecia ganando una Eurocopa y dando a entender que cualquier equipo de mierda puede ganar algo. Debo reconocer, sí, que su selección de fútbol en ese año no estaba ni para jugar en el Nacional B, a pesar de la excitación generalizada por haberle ganado a una potencia como Túnez, y prueba de ello es que me quedé allí durante la Copa del Mundo. Pero en el basquet... el basquet era otra cosa. Ahí había equipo.

Y así es como volví a Argentina, mi Buenos Aires, y me senté en el sillón a ver el campeonato mundial FIBA 2006. Estados Unidos, como era de esperar, hizo agua frente a una batallante Grecia y en la otra semifinal se cruzaron España y Argentina.

No le tenía nada de fé a mi equipo nacional, debo decir. Con unos internos ya cuesta abajo, un plantel corto y cansado, no había muchas chances de ganarle a una España muy completa, que para colmo tuvo de hijo de Argentina durante los últimos años. Así fue como España, que había ganado cómodamente todos sus encuentros, se escapaba en el marcador. Pero sin embargo, durante el último cuarto, una gran remontada ponía al mío a tiro, dándonos un final cerrado.

La definición fue vibrante, sobre todo porque cuando las papas quemaban Pau Gasol, el mayor pecho frío del basket, hizo patria y se mandó solito al banco, en lo que pareció un asunto terminado para Argentina. Aunque para contrarrestar la situación Calderón, gran base si los hay, se acordó de que estaba jugando para España y empezó a errar tiros libres a lo loco. Conclusión: último ataque para Argentina, 1 punto abajo en el marcador. Ginóbili que penetra casi saltando en un tobillo y asiste a Nocioni que, solito, tira de 3 por el pase a la final, la gloria y la salvación de la cultura española toda.

El tiempo que estuvo ese tiro en su parábola es inexplicable. Por un momento bastante largo me ví a mí mismo comiendo jamón del bueno nuevamente, pero por desgracia la pelota pegó en el parante, España a la final, campeona del mundo y yo haciéndome un sandwich de mortadela en la cocina.

Puedo decir con certeza que la cultura española fue moldeada mayoritariamente por los romanos, los moros y ese tiro errado de Nocioni. Para colmo de males, en el 2008 España gana en fútbol la Eurocopa, y ya los ánimos ibéricos se fueron por las nubes. Aquella humildad tan adorable de la que me había enamorado se había ido para siempre. A tal punto que, para ilustrar, cuando hace pocos meses España pierde en la Copa de las Confederaciones contra Estados Unidos, aún en la derrota se ve esto:

Cura de humildad (?)

Ese asterisco es fundamental. Léase ese "Cura de humildad. Somos los número 1..." (?). Si eso es humildad, yo ya no entiendo nada. Bah, siendo argentino, ni siquiera sé muy bien qué es la humildad, pero aún a mí esa tapa ya me parece demasiado.

Es por esto que, en vísperas de la próxima Copa del Mundo Sudáfrica 2010, les voy diciendo a todos ustedes, mis amigos españoles, que voy a hinchar por cada equipo al que se enfrente España. Les deseo, honestamente, un derrotero pleno y áspero, que muerdan el polvo contra todos, que sean humillados hasta por Nueva Zelanda. Ojalá, si Dios existe y quiere, vuelvan a ser aquellos simpáticos seres que iban a un estadio de fútbol a decir "oye tío, mira, allí está el Beckham, qué chulo". Ojalá. Por el bien de su cultura, y porque los quiero, de todo corazón.

Permalink 27.11.09 04:36:33, by Dario Rapisardi Email , 1218 words, Categories: News & Noticias , 1 comment »

Las paradojas de la Lotería

Qué linda que es la guita. Por más que nos pese, la guita es como el amor, la salud, la juventud, o algún ser querido. En fin, es como todas las cosas importantes de la vida: se extraña cuando no está más.

Si los placeres básicos del ser humano se pueden resumir en comer, coger y cagar, es evidente que sin plata la existencia estaría basada en la masturbación, limpiarse el culo con la mano y después chuparse los dedos. En síntesis: el dinero es bueno, al menos desde un punto de vista utilitario e indirecto.

Aunque no absolutamente todo cuesta plata, por suerte. De hecho, hace un tiempo ya un amigo me prestó un libro de Milan Kundera, La Lentitud, donde en un pasaje del mismo se refiere a la Lotería y cómo ésta suele venderse bajo la promesa de que hay doble o triple chance de ganar, sin informar sin embargo sobre las millones de probabilidades de perder. Algo totalmente ligado a nuestra absoluta incapacidad de poder comprender los números grandes.

Aún así, no fue esto lo que me impresionó de ese breve comentario. Debo reconocer que en cuanto lo leí, lo primero que se me vino a la mente fue la frase:

"La vida es una Lotería, nunca sabés qué te puede tocar".

Pues no señores: si la vida fuese una Lotería, sería una reverenda mierda, porque una definición mas correcta sería:

"La vida es una Lotería, nunca te toca nada."

O peor aún:

"La vida es una Lotería, nunca te toca nada, pero siempre hay alguno que la ganó en la televisión".

Cruda definición, gráfica cual película porno. Ahora bien: ¿qué tiene que ver esto con el dinero? Pues todo.

Aclaré anteriormente que el dinero es bueno, siempre desde un punto de vista utilitario e indirecto. Lo raro es que, siendo a primera vista tan absolutamente necesario, haya que hacer esta afirmación. Y acá es donde entra en juego la Lotería, con su paradoja: se resalta la chance de ganar, siendo lo más probable perder, y cuando digo probable me refiero ya a términos estadísticos de certeza.

Entonces, la connotación mala acerca del dinero viene a través de la experiencia, y esa experiencia está relacionada con el nombre que se le ha dado al way of life que tenemos hoy en día: el Capitalismo.

Sí, sí, y sí, dije "Capitalismo", y antes de que aquél que lea esto diga "uuhhh, otro zurdito anti-sistema", ya que leyó hasta aquí, que al menos por el mero instinto de la curiosad vea cómo se aplica la paradoja de la Lotería al Capitalismo.

No me refiero al Capitalismo definición de régimen económico, purista, referido a la generación de riqueza colectiva a través del intercambio de bienes y servicios, no señor. Me refiero a la acepción popular y callejera de Capitalismo, en la cual se define al Capitalismo como sistema social, y donde también se pone en énfasis que Capital es igual a Dinero. Bajo este punto de vista, que lamentablemente es como se aplica en la actualidad, el Capitalismo cumple perfectamente con la paradoja de la Lotería, en donde se destacan a aquellos que pudieron triunfar bajo el sistema, los Don Carlos, pero no se resalta la consecuencia lógica: la pobreza.

Y acá está el quid de la cuestión. La pobreza, como se entiende hoy en día, es un patrimonio del Capitalismo moderno. Algunos me dirán "ey, en el Siglo XIX mi bisabuela gallega iba descalza". Y sí. Pero tampoco se puede negar que, si no existiesen los zapatos, la bisabuela nunca hubiera estado descalza.

Por lo tanto, siendo la pobreza por definición contraria a la riqueza, y perteneciendo esta última por aceptación popular ligada al Capitalismo, lo mas correcto sería llamar al sistema social actual Pobrecismo. Claro, nadie se imagina a Obama diciendo "tenemos una Democracia Pobrecista muy desarrollada", y tampoco se pide eso. De hecho, no estoy pidiendo nada (?).

Por suerte, en las Democracias Pobrecistas desarrolladas, se va tomando conciencia de esto y se toman medidas correctivas, ya que no hay huevos ni muchas alternativas para modificar el problema de raíz. Pero, ¿qué sucede cuando esta paradoja se extiende mas allá del Dinero?

El Teorema de los Infinitos Monos dice que un mono, tipeando al azar por un tiempo infinito, eventualmente terminará escribiendo cualquier libro. Popularmente, en realidad se dice que "mil monos con mil máquinas de escribir terminarán escribiendo eventualmente un libro ya existente". Desde un punto de vista probabilístico, es factible, y de hecho ni sorprende.

Lo que sí sorprende es que no hagan falta mil, sino tan sólo dos monos reunidos por cinco minutos y que sepan lo que es una canción para formar un Lobby como la SGAE, o dos monos que sepan diferenciar un libro de un pisapapeles para que formen otro Lobby como la Cámara Argentina del Libro.

Y es en este tipo de asociaciones donde los tentáculos del Capitalismo mal entendido hacen mella sobre la sociedad. Digamos, hay algo mas paradójico que una entidad como la Cámara Argentina del Libro que dice esto en su Estatuto:

"Luchar contra el analfabetismo, la falta de utilización de libros y de otros materiales educativos."

Pero que sin embargo luego se dedica a cerrar sitios web creados por profesores para difundir obras de Nietzsche, Heidegger y Derrida entre sus alumnos, sin ningún ánimo de lucro. ¿Así se fomenta la lectura?

No, si evidentemente en esta Lotería hay doble chance de ganar. Lo que no dicen es para quién.

Permalink 10.11.09 17:56:42, by Dario Rapisardi Email , 981 words, Categories: News & Noticias , 2 comments »

Living la vida nerda

Con el tiempo, y sin saber muy bien qué hice para merecerlo, este blog (o lo que era este blog) fue siendo incluido en diversos agrupadores (o "planet") relacionados principalmente con la informática. Un ejemplo notorio es Planeta Debian.

La cuestión es que por cosas de la vida estoy escribiendo muy poco, y cuando lo hago escribo sobre cosas totalmente no relacionadas con un teclado, por lo que me da un poco de corte inundar este tipo de sitios con historias a veces hasta un poco escatológicas.

Por esto mismo, y haciendo el esfuerzo sobrehumano de dos clicks, creé una categoría llamada Cosas de Nerdo, que va a contener las entradas escritas por el perezoso pero latente computonto que llevo adentro.

La dirección de la fuentes para la nueva categoría:

RSS: http://rapisardi.org/index.php/cdn/?tempskin=_rss2
Atom: http://rapisardi.org/index.php/cdn/?tempskin=_atom

Si las amables personas que manejan estos sitios agrupadores desean mantener un hilo coherente dentro de sus publicaciones, pueden utilizar las fuentes mencionadas.

Ahora a ver si escribo un poco más...

Permalink 30.12.08 23:15:40, by Dario Rapisardi Email , 186 words, Categories: News & Noticias, Cosas de Nerdo , Leave a comment »

EPIC FAIL

Bueno, por cuestiones que no vienen al caso:

el asunto del Mongol Rally se fue a la mierda. Era de esperarse. Recuerdo en una DebConf cuando un italiano me dijo "donde hay dos italianos, hay dos partidos políticos". Pues bien, imagínense un equipo donde hay cuatro sudacas que *se creen* que son italianos.... eso mismo.

Como puntos positivos de esta cuasi-aventura destaco:

- Ya estoy vacunado contra la Difteria y otras enfermedades que no recuerdo el nombre, por lo que puedo comer cualquier cosa en un agujero de la Costanera Sur.
- Estoy libre para mis amigos debianitas.

y como puntos negativos:

- Tengo menos amigos que antes.
- Gasté plata al pedo.
- Quedé para el orto.

Así que para todos aquellos amigos españacas (y latinacas) que vengan a DebConf y por algún extraño motivo quieran flagelarse unos días en Buenos Aires, mándenme un mail que en casa tengo Wi-Fi, una playstation y vivo cerca del centro.

ACTUALIZACION=Lo olvidaba: el que sí está saliendo es el amigo Pablo del equipo Xemongol. Mucha suerte para él.

Permalink 28.06.08 23:05:53, by Dario Rapisardi Email , 184 words, Categories: News & Noticias , 7 comments »

No DebConf for you!

No puedo negar que la situación tiene un dejo de comedia. Luego de un periodo en el que viajé más que un Carlos Menem enfiestado, visitando hermosos y exóticos lugares, comiendo sandía picante o cenando a las cuatro de la tarde, finalmente me tocó tener al mejor evento en el mundo del software libre (en mi opinión) a escasos 400 km de mi casa: DebConf 8 Mar del Plata.
Sin embargo, no voy a poder asistir a la primera Conferencia Debian en invierno (errr, la segunda, Porto Alegre queda en el Sur. Bueno, era otoño, pero la idea está). Si, lo sé, debo estar loco para evitar el encanto de los cortes de ruta oligarcas, la inflación mentirosa y el patoterismo político y rural. Pero creo tener una buena excusa: voy a participar de la edición 2008 del Mongol Rally.
Así es como, junto a mi equipo Sudacar, cuatro sudaquillas nos vamos a encaminar hacia la aventura en un viaje a bordo de un auto deplorable desde Madrid hasta Mongolia.
No me puedo quejar, realmente, aunque sí es una lástima fallarle a varios amigos debianitas que seguramente contaban con un sofá en mi casa.
De todos modos modos, me queda el consuelo de DebConf 9, en la cálida, amistosa y jamonera Extremadura, a la cual seguramente voy a ir.

¡Mucha suerte en Mar del Plata!

Permalink 04.04.08 02:49:26, by Dario Rapisardi Email , 232 words, Categories: News & Noticias, gnuLinEx , 5 comments »

P2

Acto 1 - Señorita

"Suerte que llegué temprano a hacer el check-in y pude elegir asiento. En estos aviones chiquitos de mierda siempre te toca cualquiera lugar. Ahora, al lado de la ventanilla, por lo menos sé que tengo sólo una persona al lado. Por favor, que sea una mujer mayor, un nene o un puto. Lo que sea antes que un tipo baboso o, peor, un viejo verde".

"A ver qué me tocó... uuuhhh, ese tipo al lado nooo. ¡La cara de pajero que tiene! Ah no, parece que no se sienta la lado mío, sino en el otro asiento. Igual, me da por las pelotas que me mire las tetas al pasar delante de él. ¿No te podés parar para dejarme pasar, hijo de puta? Nada, a sentarme y a esperar, a lo mejor después se me sienta al lado alguien decente. Yo, mientras tanto, me quedo quietita mirando cómo los maleteros suben las valijas por la ventanilla".

"Mierda, ¿y éste que se me sienta al lado quién es? ¿Es indispensable tener *tanta* cara de loco? Nene, ¿qué te pasa adentro de la cabeza que hasta los ojos quieren salir corriendo? Yo no lo puedo creer. Si va a ser siempre así, prefiero irme de viaje en lancha con Daniel Scioli toda la vida. En fin, yo me hago la dormida todo el viaje y a la mierda..."

"Mmm, ¿qué es ese olor? ¿Me parece a mí o huele a longaniza? No te creo que el tipo de al lado está repitiendo la cena. No, por favor. Yo me sigo haciendo la dormida..."

"No, ahora sí que no. Esto sí que no lo banco. Huelo a mierda, ¡pero mierda mal! Seguro que el de al lado se cagó. Una se gasta tanto en prepararse para viajar en avión, y al final la pasa como el culo. Yo me sigo haciendo la dormida hasta llegar al aeropuerto. Loco de mierda hijo de puta.

Acto 2 - Ano

"Años de oficio, años, y sin reconocimiento. ¡Mirá que yo laburo hermano, eh! Pero nadie me lo reconoce. Es más, en las fiestas, mientras están todos de joda, yo laburo más que todos. Más que el cerebro, ese hijo de puta que se cree gran cosa ahí arriba en el penthouse. Todos se acuerdan de él en un examen de la universidad, al jugar al Sudoku y no muchas veces más. Sin embargo, todo el mundo lo tiene en la gloria. Luego está el riñón. El puto riñón llorón, que se queja de que siempre recibe lo peor. Ojalá yo recibiera unos tragos los fines de semana, ojalá. También están los pulmones. A esos hermanos no los banco. "Ay que el humo, ay que el humo". Ojalá yo recibiera sólo humo. En cambio, yo, laburo 24x7, todos los días del año. Y siempre tengo que bancarme la peor mierda, en el sentido estricto de la palabra. El hijo de puta que me aloja se mete cada porquería por la boca, y después me la tengo que bancar. Encima siempre tengo que estar listo. De noche, de día, a toda hora. No lo soporto."

"¿Qué pasa ahora que siento menos resistencia? Nooo, no te creo que estoy en un puto avión. Odio los aviones: la falta de oxígeno pone a prueba mi musculatura. Esperemos que al menos este sea un viaje tranquilo".

"¡Zás! Cagamos. Ahí viene un gas violento."

Ano: Negro, disculpame, pero estamos en un avión. No podés pasar.

Gas: Es que tengo que pasar. Ahí adentro no me quieren, dicen que tengo mal aliento.

Ano: Lo siento flaco, órdenes de arriba.

"Ahí se fue el hijo de puta. ¿Quién se cree que es? Voy a relajarme un poco. Uy, pará, ahí viene de nuevo con todo. ¿Me parece a mí o quiere pasar de prepo? ¡Si, quiere pasar de prepo! Voy a hacer fuerza para que no avance. ¡Uuuuggh! Por acá no pasás hijo de puta. Ahí se fue. Viene, no viene....no. Me relajo de nuevo".

"Mmm, ¿tengo mala la vista, o ahí vuelve el conchudo? Si, ahí vuelve. Bueno, a laburar. Pará, ¡que viene todo mojado! Mierda, voy a tener que ponerme duro."

"No pasás hijo de puta, no pasás... má si, pasá, no me pagan tanto. Aaahhhhh...."

Acto 3 - Pedo

"Mamá Pizza de Fugazetta y Papá Fernet me dijeron que es hora de que salga al mundo exterior. Me advirtieron que allá afuera es duro. Sin embargo, tienen plena fé en que estoy listo. Yo, sinceramente, tengo miedo. Nací hace pocos segundos y ya me quieren echar. Acá está tan calentito, tan lindo... no sé. Pero bueno, tampoco me voy a quedar si no me quieren".

"Vuelta por aquí, vuelta por allá. La verdad que este camino es largo, y cada vez se angosta más. ¿Habrá algo al fondo? Mis papis me dijeron que al final del camino habría más gente como yo, pero la verdad que todavía no veo nada."

"Ahí veo una salida, o algo parecido. ¿Qué es eso claro? ¿Será la tan famosa luz de la cual hablaron tanto mis papis? Voy a tratar de pasar. ¡Opa! No puedo. ¿Y a éste qué le pasa?"

Ano: Negro, disculpame, pero estamos en un avión. No podés pasar.

Gas: Es que tengo que pasar. Ahí adentro no me quieren, dicen que tengo mal aliento.

Ano: Lo siento flaco, órdenes de arriba.

"¿Quién es el de arriba que da órdenes? No sé. En fin, vuelvo y pregunto".

"Acá estoy de vuelta en casa. ¡Mamá, papá! ¿Están ahí?....

Tío Cirrosis: Pibe, tus viejos fueron. No están más...

Gas: ¿Cómo que fueron?

Tío Cirrosos: Si pibe. Del líquido venimos, y al líquido vamos. Lo único que queda de ellos, son estos jugos gástricos.

Gas: ¡Nooooo! Snif...

"Bueno, me los llevo conmigo arriba. Mami, papi, vengan conmigo, los voy a llevar con la luz, a ver a Dios. Hasta salir de acá no paramos".

Acto 4 - Hombre

"Esto de viajar en el avión de las 5 de la mañana da por las pelotas, pero al menos dormís bien en el viaje. Por suerte tenía fernet y algo de pizza vieja en casa, cosa de aguantar bien despierto hasta salir al aeropuerto."

"A ver mi asiento: el 14. Catorce, catorceeee... acá. ¡Upa! ¿Y esto? Tengo un caramelito al lado. ¡Por fin! Años viajando en avión, siempre al lado de pibes con diarrea, gordos que me ocupan medio asiento. ¡Gracias Dios, hasta que me olvide de esto voy a volver a la iglesia! Me parece que está dormida, pero igual supongo que ya se va a despertar."

"Mmmm, ¿y ese olor? ¿Me parece a mí o el tipo al lado se echó un flor de eructo con olor a longaniza? ¡Qué hijo de puta! La mina de al lado va a pensar que fui yo. No me queda otra que reciclarlo, voy a respirar fuertemente para que se filtre el olor de mierda en mis pulmones. Con suerte el gato no lo huele...."

"La verdad, que ahora que lo pienso, esa pizza vieja estuvo de más. Tengo unas ganas de cagar que no se aguantan. Es más, casi me sale un Boobaloo, uno de esos chicles globo con juguito. Por suerte lo pude mandar para adentro."

"¡Mierda! No me puedo dormir ni un segundo. Ahora sí que creo que me cagué encima. Por una vez que me pongo calzoncillos blancos. Lavarlos en el hotel va a ser un quilombo. Por suerte la minita de al lado sigue dormida, y el de al lado sigue mirando la peli fijamente, mientras se tira eructos. Má sí, yo así no puedo dormir. Mejor agarro la compu y escribo alguna boludez para el blog..."

Permalink 27.01.08 05:02:24, by Dario Rapisardi Email , 1332 words, Categories: News & Noticias , 3 comments »

Por detrás

Las mujeres son maravillosas. Maravillosas, mas allá de sus obvias y voluptuosas cualidades. Maravillosas, porque pueden hacer muchas cosas que los hombres no podemos.

Son, básicamente, multitarea. Tengo plena certeza de que la transmisión full-duplex se inventó a causa de que la half-duplex evidentemente no servía para que dos mujeres hablasen y escuchasen al mismo tiempo. Sólo ellas son capaces de discutir simultáneamente por teléfono, utilizar una mano para cortar cebolla, la otra para manejar la computadora y los pies para esconder mugre debajo de la mesa; todo a la vez.

Pero sin embargo hay algo de lo que son incapaces de hacer. No me refiero a leer mapas. Eso es bien sabido y se lo comenta más o menos abiertamente. No, no me refiero a eso. Me refiero a algo tabú, algo que las mujeres no comentan porque ni saben que existe, y los hombres no mencionamos vaya a saber uno por qué. Hasta hoy.

El secreto es el siguiente: las mujeres no sienten nada por detrás.

Antes de que alguno salte con la conclusión fácil de "con razón hay tantos travestis", me apresuro a decir que me refiero al sentido espacial que tenemos los hombres de saber si algo o alguien está fijo o moviéndose a nuestras espaldas.

Estoy seguro de que las mujeres no creen esto, pero es así. El sentido que tenemos los hombres puede ser tan fuerte que hasta tengo un amigo que lee los números que van saliendo a la ruleta, de espaldas al croupier. Incluso Michael Jackson comenzó a caminar de espaldas porque así le era más fácil ver quién venía.

A primera vista, este es un sentido inútil, un sinsentido, pero no. Es algo que se usa a diario, y se manifiesta permanentemente, por ejemplo, al caminar.

"Buenos Aires tiene ese no se qué" dicen muchos. Pues yo sí sé qué tiene Buenos Aires: tiene mucha gente y las veredas muy angostas. Y mi mamá, mas allá de la ocasional vergüenza ajena que le puedo causar, odia caminar conmigo por la sencilla razón de que lo hago bastante rápido. Soy algo así como un keniata, pero blanco y algo gordo.

Ahora hablemos de otro dicho popular: "los hombres son masculinos y las mujeres masculonas". O, como alguna vez preguntó Matías, el simpático personaje de Sendra: "mamá, ¿por qué las mujeres, si tienen la cola más grande, usan la ropa interior más chica?". Gran duda, de la cual no tengo respuesta, pero sí sé lo siguiente: caminar con un culo geométricamente superior al tamaño de los hombros, y con tacos, hace ver como una vieja estirada a la letra S.

Entonces: ¿qué pasa cuando se juntan el "no se qué" de Buenos Aires, un keniata blanco y gordo y las mujeres de culo enorme en tacos que no sienten nada por detrás? Pues el desastre.

Empatía es lo que aclamo ahora al lector para analizar la siguiente situación. Por favor, póngase en mi lugar y trate de ver lo que voy a comentar en primera persona, cual cámara cinematográfica al mejor estilo Dogma 95: tenemos una vereda porteña, angosta, rota y poceada. Usted, que como buen porteño camina apurado hacia algún lado para aparentar que tiene algo que hacer, divisa unos metros más adelante a una mujer, típicamente de culo prominente. Puede ser un lindo culo o no, la prominencia no excluye la belleza del mismo. No se desconcentre y siga enfocado en ese culo prominente. Se le da el fetiche de mirar sus pies y nota unos tacos. En consecuencia, la mujer va mirando el suelo, tratando de no tropezar con sus tacos con algún pozo y de caminar de la manera más sexy posible, como manda la costumbre, aunque no se percate de que va haciendo unas eses medianamente ridículas. Usted sabe que pronto se topará con ella. Mira a su izquierda, buscando escapatoria, pero hay una hilera de vendedores ambulantes ofreciendo las últimas artesanías chinas que no lo dejan bajar a la calle. Así que, sin aminorar su marcha, empieza a calcular de antemano para qué lado va a estar sarandeándose el culo para cuando llegue la hora del sorpasso, sin mengüar su tranco ni perder la cuerda, como un campeón. Se ubica a pocos centímetros de las ovaladas ancas, y hace su maniobra. Lo más probable es que a pesar de los cálculos deba intentar la maniobra varias veces. Primero por izquierda.... no. Luego por derecha... tampoco. El gran culo siempre lo sigue a todos lados, cual Tierra al Sol. Hay múltiples factores que ni aún el más experimentado de los transeúntes porteños puede calcular: cantidad de pozos, diámetro de los tacos, ofertas de turno en las vidrieras, gravedad, etc. Luego, por último, cuando finalmente ve el hueco, decide acelerar a fondo y sobrepasar a la dama. ¡Para qué! Invevitablemente, la doncella (buéh) pegará un sobresalto exagerado, notoriomante sorprendida por su presencia, haciéndolo sentir a usted como un ladrón, un violador, o ambos.

Esto es, muy básicamente, todo lo que debo calcular cada vez que tengo que sobrepasar a una mujer por la calle. La aventura anterior es trivial si la mujer en sí es una señora mayor, o peor, dos señoras mayores, que encima caminan siempre agarradas.

Lo que sí es seguro es que, una vez cumplido el cometido, la transeúnte siempre, pero siempre, pega un salto, sobresaltada al advertir su presencia en la retaguardia, lo cual pone en evidencia su total falta de percepción especial; cosa que no sucede cuando el sobrepasado en hombre.

Los hombres de caminar lento, siempre, pero siempre, se corren a un costado para dejar paso al transeúnte veloz, con la excepción de los drogados, ancianos y yuppies hablando por teléfono (aunque sospecho que estos últimos lo hacen adrede), lo cual pone en evidencia nuestro excepcional sentido. Es más, al dejar paso lo hacen siempre con una cara de boludo envidiable, como quien no quiere la cosa, como si fuera algo tan natural como mear por la mañana.

¿Y cuál es la conclusión de todo esto? Ninguna. Lo que sí me agobia/angustia/estresa/sinónimo es por qué los hombres no hacemos alarde de nuestra evidente cualidad sensorial de percibir objetos en movimiento por detrás. ¿Será a causa de la Logia de los Penes de Piedra? ¿O tal vez sea el miedo a demostrar algún tipo de homosexualidad reprimida? No lo sé. Lo que sí es seguro es que, mientras tanto, y muy a pesar de la Ley de Igualdad de Géneros, hay una cosa en la cual los hombres siempre ganaremos: nado de espaldas.

Permalink 27.01.08 04:19:03, by Dario Rapisardi Email , 1164 words, Categories: News & Noticias , 4 comments »

32746

Dario es mi nombre. Dārayawu ó Dâriûsh, antiguo nombre persa que significa "el que protege del mal", "el protector" o "aquel que apoya firmemente el Bien".

Hace mucho tiempo, siglos antes de Cristo de hecho, los antiguos persas, aquellos del Imperio, grandes avances científicos y de la saga Prince of Persia, le ponían mi nombre a su rey, a fin de ser protegidos del invasor.

Nombre corto, simple y a veces simpático, es usualmente confundido por el de Diego. Sin embargo, su significado siempre me cayó poético.

Años pasan de aquel entonces: Alejandro invade Persia, Dario III pasa a llamarse Dario El Cobarde, los romanos sin que nadie se de cuenta toman el control de todo y se apropian de mujeres, niños y nombres; y en algún momento del siglo XX aparece un cosentino que tiene un nieto en un lugar remoto también llamado Dario.

Hasta acá todo bien, muy literario.

Pero en el amanecer del Siglo XXI surgen los mensajes de texto, también conocidos como SMS, y la historia cambia. Aquella tecnología a la cual en un momento de triste (in)lucidez predije el fracaso, cambió el significado del nombre para siempre.

El SMS, sumado a padres divorciados culposos que le compran a sus hijos teléfonos móviles, comenzó a modificar el idioma. Surgieron de la nada palabras como "grchr", "cgr", "hjo d pta" y demases. Ergo, en un intento desesperado por rescatar a generaciones otrora perdidas, algún finlandés de buen corazón decidió crear el "método predictivo". Como se sabe, este método, con pocas presiones de botón, permite escribir de una manera fría pero rápida y coherente.

La tecnología maduró, se exportó, llegó a alguna oficina en Madrid y algún empleado lúcido se dedicó a crear el diccionario en español para poder implementar la solución en 400 millones de teléfonos celulares.

Este hombre, un hijo de puta ciertamente, seguramente tenía un amigo llamado Dario, y de forma inocente colocó mi nombre primero en la lista de opciones que se obtienen al presionar 32746.

Sucede que, por razones obvias, hay mucha más gente borracha que llamada Dario. Por lo tanto, en cualquier lugar de Iberoamérica, hoy en día, cada vez que un parroquiano intenta escribir la palabra EBRIO mediante la presión de los números 3-2-7-4-6, esto es lo que ve:

DARIO

Permalink 10.12.07 05:46:24, by Dario Rapisardi Email , 415 words, Categories: News & Noticias , 8 comments »

La ficha

"Qué fácil sería ser hincha de River", maldecía yo de chico, un simpatizante de un club ignoto como Lanús, mientras mis compañeros de colegio en la lejana Zona Norte descargaban toda su imaginación en gastadas luego de que mi equipo perdiera un ascenso, y contra un club llamado Chaco For Ever.

"Qué fácil sería ser hincha de Boca" me decía nuevamente cuando bajo una catarata de burlas Lanús descendía al Nacional B luego de una breve excursión de un año en Primera.

Qué fácil hubiera sido ser todo eso. Y lo consideré varias veces, juro que lo hice. Pero yo tenía motivos de sobra para seguir siendo del Granate.

Para empezar, y aunque entonces no lo había notado plenamente, la historia de Lanús tiene cierto paralelismo con la mía. Nací con el equipo en la C, empecé a gatear en Primera B, aprendí a escribir en el Nacional B, y comencé a pajearme en Primera División.

Pero no fueron mis aspiraciones de hedonista las que me hicieron seguir siendo de Lanús, no señor. Principalmente, fue la cobardía. Mi hermano ya había claudicado y se había hecho de Independiente, y aunque él en secreto siempre siguió festejando los goles del Grana, eso a mi viejo le jodió. Y no quería ser yo destino del enojo de mi padre. Y es en mi viejo donde recae, en definitiva, la razón y la culpa de mi pertenencia a ese club. Porque al fin y al cabo, si bien sufría mucho los lunes en el colegio, disfrutaba el doble los sábados cuando él me llevaba a la cancha.

Para qué voy a mentir: gozaba como un cerdo esos sábados. Lanús podía jugar horrible o de manera brillante. Podía estar peleando un ascenso o tratando de evitar un descenso. Fuera cual fuera la situación, yo disfrutaba igual. Iba a la cancha y esperaba paradito al lado de mi papá, siempre en la popular de cemento, a que metiera algún gol Lanús. Y es que era en esos gritos de gol cuando podía hundir mi cara en su estómago, oler su perfume mezclado con olor a cigarrillo, y darnos los abrazos más largos y sinceros que tuve con él que pueda recordar hoy en día. Para mí eso valían los goles.

Pero un día mi viejo se fué. Y apagué las radios, la tele, y al leer el diario esquivaba la sección de deportes y me iba directmante a los chistes. El fútbol se había muerto. Y en ese interín de locutores mudos Lanús salió campeón de la Copa Conmebol (paradójicamente, para cuando dejé un poco la paja y empecé a garchar más o menos seguido). E hice oídos sordos, no quería saber nada. Tenía un bloqueo latente. Y es que, realmente, el fútbol me parece medio aburrido, el ambiente lamentable y los negociados turbios, en el mejor de los casos.

Pero este año todo se fue a la mierda. De sorpresa y a traición, me agarró la campaña de un Lanús 2007 puntero del campeonato, de buen juego e intenciones limpias. Quince años habían pasado desde mi última visita a La Fortaleza, llegaba un partido clave, y no podía seguir haciéndome el boludo mucho tiempo más. Sabía que, en otras circunstancias, hubiera ido con él al partido. Tenía que ir a ese partido, era lo que sentía. Y así fue como hablé con mi hermano, el hincha granate en silencio, y fuimos, sin saber con qué me iba a encontrar.

Y el partido comenzó, y la iba llevando muy bien. La cancha remodelada, linda, llena e impresionante, me tocó un fibrón, pero no arrugué. El comienzo del partido, tenso, trabado, me creó un nudo en el estómago. Y le puse el pecho y me lo banqué.

Pero la cagada vino con el primer gol. Aquel gol fue la muerte. Aquel gol me hizo voltear y buscar un abrazo; y mi hermano, por esas casualidades del destino un escalón más arriba en la popular, me prestó su estómago y hundí mi cabeza en él, con los ojos llorosos. Y de ese abrazo surgió, escondido bajo una piedra de 15 años, un perfume mezclado con olor a cigarrillo. Y si ese gol fue la muerte, peor fue el pitido final contra Boca y el campeonato. Ahí me quebré. Me quebré y con cada lágrima salía un recuerdo. Me quebré y me acordé de las voces que tenían los locutores, de los viajes al Sur los sábados, de los abrazos interminables, de las discusiones sobre el equipo en el auto. Me quebré y entendí el fútbol. Porque el fútbol podrá ser aburrido, el ambiente lamentable, y los negociados turbios. Pero el fútbol también era eso, ese llanto. Ese abrazo a destiempo que se extraña.

Casi 93 años tardó Lanús en ser Campeón de Primera. Quince años pasé evadiendo un duelo que finalmente tenía que llegar. Quince años tardó en caerme la ficha.

Lanus Ascenso 1981
Bombonera

Permalink 04.12.07 02:10:06, by Dario Rapisardi Email , 897 words, Categories: News & Noticias , 9 comments »

MONEY!

Por un Software Libre (de patentes).

Permalink 2007-11-15 22:15:50, by Dario Rapisardi Email , 9 words, Categories: News & Noticias, Componentized Linux, gnuLinEx, juegaLinEx , 4 comments »

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